2° ÉTAPA : LA CAPILLA SAN JUAN

2° ÉTAPA : LA CAPILLA SAN JUAN

Paso

Al entrar en la capilla San Juan, me conmueve la calidad de una Presencia. Es la presencia de Jesús en la Eucaristía, expuesto en el altar. Después de postrarme ante mi Se-ñor, puedo permanecer de rodillas o sentarme. Leo despacio los textos de Santa Marga-rita María, para dejarme interpelar interiormente por el amor ardiente de Jesús y, en respuesta a su llamada dolorosa y sedienta, decirle que le amo.

PALABRA DE DIOS

Después de haber comido, dice Jesús a Simón Pedro : « Simón de Juan, ¿me amas más que éstos ? » Le dice él : « Sí, Señor, tú sabes que te quiero. » Le dice Jesús : « Apacienta mis corderos. » Vuelve a decirle por segunda vez : « Simón de Juan, ¿me amas ? » Le dice él : « Sí, Señor, tú sabes que te quiero. » Le dice Jesús : « Apacienta mis ovejas. » Le dice por tercera vez : « Simón de Juan, ¿me quieres ? » Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez : « ¿Me quieres ? » y le dijo : « Señor, tú lo sabes todo ; tú sabes que te quiero. » Le dice Jesús : « Apacienta mis ovejas. Jn 21, 15-17

Textos de santa Margarita-Maria

– El amor está allí, en el Santísimo Sacramento.
– Este amable Corazón amó tanto a los hombres que se consumió en el madero de la Cruz para mostrarles su amor, ¡y sigue haciéndolo en el Santísimo Sacramento !
– Y me mostró el ardiente deseo que tenía de ser amado por los hombres : « Tengo sed, una sed tan ardiente de ser amado por los hombres en el Santísimo Sacramento que esta sed me consume”.
– “He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres y que no ha ahorrado nada hasta el extremo de agotarse y consumirse para testimoniarles su amor. Y, en compensación, sólo recibe de la mayoría de ellos, ingratitudes por sus irreverencias y sacrilegios, así como las frialdades y menosprecios que tienen para conmigo en este Sacramento de Amor.
– Al menos dame tú el agrado de suplir su ingratitud, por todo cuanto te sea dado conforme a tus po-sibilidades

ORACIÓN

Después de haber tomado tiempo suficiente para dejarme tocar por el amor de Jesús en la Eucaristía, avanzo hacia el altar y me arrodillo (si puedo) a los pies del Santísimo Sacramento. Y le digo a Jesús que lo amo. Le agradezco su amor y su presencia en el Santísimo Sacramento. Expreso mi deseo de amarle por los que no le aman y de reparar el dolor que sufre a causa de la ingratitud de los hombres.
Puedo terminar esta etapa con la oración que el ángel confío a los niños de Fátima :

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, os adoro profundamente y os ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón y del Corazón Inmaculado de María, os pido la conver-sión de los pobres pecadores.

Hacia la siguente etapa

Caminando hacia la capilla de las Apariciones, puedo rezar el rosario.

  1. En la cuenta grande, decir :
    Jesús, manso y humilde de corazón
    haz mi corazón semejante al tuyo.
  2. En las cuentas pequeñas :
    Corazón de Jesús,
    confío en ti y te amo.